¿ Te interesa la exportación, importación o la internacionalización? ¡ BIENVENIDO AL CLUB !

Con el objetivo de facilitar la internacionalización de las Pymes, difundimos en este espacio noticias y opiniones de expertos en diferentes áreas del comercio internacional. También esperamos contar con las aportaciones y el punto de vista de todo aquel interesado que visite el blog. Puede hacerlo comentando directamente en los artículos pulsando al final en cada uno en "comentarios", o bien enviando un email a info@easyglobal.com

Queremos aprovechar para invitarle a visitar y unirse a la Comunidad de empresas y profesionales que comparten nuestro proyecto en: http://clubdeinternacionalizacion.ning.com/

martes 5 de abril de 2011

Hay sectores que no pasan de moda: se dispara la exportación de vino


Con frecuencia, la vorágine y el ansia de lanzarnos a los nuevos sectores nos hace desechar a los tradicionales, aquellos que han de ir reinventándose y que corren el peligro de desinflarse si no saben adaptarse a los nuevos tiempos. Sin embargo, parece que existen sectores de los que los buenos tiempos no suelen alejarse, y el vino es uno de ellos.

Y es que acabamos de saber que las exportaciones españolas de vino se dispararon durante el mes de enero un 45,2% respecto al mismo mes de 2010, hasta 145,1 millones de litros, mientras que en términos de valor el crecimiento fue del 23%, hasta 133 millones de euros. El precio medio descendió un 15,4%, hasta los 92 céntimos de euro por litro, "por la mejor marcha relativa de productos más económicos", según los datos que ha difundido por el Observatorio Español del Mercado del Vino.

En concreto, durante el primer mes del año aumentó un 53% el volumen de las exportaciones de vinos sin denominación de origen a granel, mientras que los vinos envasados sin denominación crecieron un 29%. También destaca el incremento del 39,5% en volumen de las ventas al exterior de los vinos envasados con denominación de origen, lo que "permite augurar un mejor año para los vinos de mayor valor añadido".

Por mercados, el Observatorio indicó que subieron las ventas de vino sin denominación a granel hacia Rusia, Italia, Francia y China, que "explican por sí solos" más de la mitad del crecimiento de las exportaciones.

Suiza: uno de los países más fructíferos
Uno de los países que más destaca entre la lista de exportadores del vino español es Suiza. Este país adquirió un total de 38,4 millones de litros de vinos españoles, superando por primera vez la barrera de los 38 millones de litros. Esta subida hace que nuestro país crezca un 1,7% en volumen, facturando por las ventas 151 millones de francos suizos.

Por otra parte, en términos generales, Suiza importó en volumen un 6,4% más de vinos envasados y un 5,6% más de vinos espumosos, aunque a un precio medio menor que en 2009 para ambos productos. Esto hace que las cifras en valor se mantengan prácti-camente similares a las del año precedente.

Por países de origen, a pesar de la bajada del 5% en valor, Francia se mantiene a la cabeza en este aspecto, seguida de Italia y de España en tercer lugar. Las compras a estos tres países representan el 80% de las importaciones suizas en valor. En volumen, Italia lidera de forma destacada la lista, alcanzando los 70 millones de litros. Sin em-bargo, el país galo es el primero en valor por vender a un precio medio muy superior al de sus competidores.

jueves 10 de marzo de 2011

La exportación funciona.


El pasado año ha sido inesperadamente positivo para la carga aérea en España que con un crecimiento del 15,5 % en cuanto al total kilos transportados ha conseguido recuperar totalmente la  caída de 2009 superando al 2008 y a cualquier otro ejercicio precedente. En definitiva: Un año de record.

¿Cómo casa esto con la situación de estancamiento del PIB español  cuyo “crecimiento”  en 2010  es del - 0,2 %? Sencillo si nos fijamos en el detalle de que la subida de la carga aérea se consigue en el negocio internacional donde aumenta un 23 %  (Las exportaciones un robusto 34%). Cifras importantes que se ven lastradas en el cómputo conjunto por la caída de la carga nacional.

Ese crecimiento es coherente con el contexto  mundial en el que las cifras de carga en  2010 globalmente  se recuperaron hasta los niveles de 2008 y que en  Asia los volúmenes también han estado por encima del anterior record de 2007.

Los pronósticos de IATA siguen siendo positivos para  2011 que será un año de crecimiento, aunque  encorsetado  por el lento desarrollo económico de una parte de Europa y por  sufrir los inconvenientes sobrevenidos del  mayor precio de combustible y unas más exigentes regulaciones de seguridad.  Estos pronósticos están confirmándose en España por los primeros datos del año en que se mantiene la misma tendencia de crecimiento.

¿Y qué ha pasado mientras tanto con el transporte marítimo? Pues que igualmente 2010 ha sido un buen año aumentando el número de contenedores manejados en los puertos españoles un 6,4%. No tan llamativo como el aéreo pero muy importante porque más del 85% de las importaciones y el 65% de las exportaciones españolas se realizan por vía marítima.

La mejor noticia es que nuestras  empresas  por vocación o por obligación cada vez están más internacionalizadas y sacan provecho del comercio con los mercados que siguen en rápida expansión.  Este camino debería ser recorrido por todas aquellas que todavía no lo han iniciado. 

Hay que pensar en global y buscar la expansión y la seguridad aprovechando la liberalización comercial en nuestro favor. Es la única palanca  para superar las dificultades del mercado interno. No es fácil y no es inmediato. Hay que trabajarlo y lleva cierto tiempo abrirse hueco; pero funciona. Como lo demuestra el crecimiento de nuestras  exportaciones en un 18% durante 2010,  que sin duda está en la raíz de los buenos números de la carga aérea y marítima.

domingo 13 de febrero de 2011

El Sector Exterior sostiene la economía española


Como es usual, aunque un tanto extraño, el INE confirmó en su avance del crecimiento del PIB en el cuarto trimestre de 2010 la estimación del Banco de España publicada la semana anterior. Al final, este crecimiento fue de dos décimas porcentuales respecto al trimestre precedente, que sumadas a las de los tres anteriores dan un 0,6% en términos interanuales. Esto quiere decir que el PIB del cuarto trimestre era un 0,6% superior al del mismo periodo del año anterior. Otra cosa es la tasa de crecimiento medio anual, que se obtiene sumando el PIB generado en los cuatro trimestres del año y comparándolo con el del año precedente. En estos términos, el PIB de 2010 fue una décima porcentual inferior al de 2009, lo que supone una práctica estabilización tras la caída del 3,7% de ese año.
A partir de la tasa media anual podemos decir que, aunque malo, el año ha sido algo mejor de lo previsto. Baste recordar que al comienzo de 2010 el consenso de analistas del panel de Funcas contemplaba una caída media anual del 0,5%. Lo mismo, incluso más intenso, ha ocurrido con el crecimiento de la zona del euro en su conjunto, para el que se preveía una tasa inferior al 1% y quedará en torno al 1,7%.
Aunque no se dispone aún de los datos detallados, puede decirse que la mejoría proviene de la mayor aportación de la demanda externa neta, que en el caso español habrá superado el punto porcentual, ya que la demanda interna se ha comportado aproximadamente como se preveía, con una caída también superior al punto porcentual. A su vez, esta mayor aportación de la demanda externa se ha basado en un comportamiento del comercio internacional mucho más dinámico del previsto y en una respuesta positiva de las exportaciones españolas, cuyo componente de bienes habrá crecido en torno al 12%, lo mismo que el comercio internacional. A ello ha ayudado la recuperación desde 2008 de parte de la pérdida de competitividad-costes de los años anteriores. Lástima que dicha recuperación se haya basado en aumentos de la productividad obtenidos a base de ajustar plantillas y no en una moderación salarial que hubiera suavizado la enorme pérdida de empleo.
La próxima semana el INE publicará los datos detallados y tendremos ocasión de comentarlos. Mientras, la información más destacada de esta semana ha sido el Informe de ventas, empleo y salarios en las grandes empresas de la Agencia Tributaria correspondiente al mes de diciembre. En estos informes se elaboran indicadores muy valiosos de la evolución de la economía a partir de la información recogida en las liquidaciones tributarias mensuales de las grandes empresas, entendiendo por tales las personas físicas o jurídicas cuyo volumen de operaciones haya excedido la cifra de 6,01 millones de euros durante el año natural inmediatamente anterior. En 2010 estas empresas fueron 30.574, lo cual es una muestra muy representativa del conjunto de la economía. Algunos de los indicadores más representativos se presentan en los gráficos adjuntos, agregando la información por trimestres naturales.
Los datos de diciembre relativos a las ventas interiores y totales no fueron buenos. Las primeras cayeron un 3,5% a precios contantes sobre un año antes, y las segundas, un 5,5%. En ambos casos, estas tasas suponen un notable empeoramiento respecto a la línea de recuperación de los meses precedentes, y en todo caso son representativas de la debilidad que sigue mostrando la demanda interna. En el conjunto del cuarto trimestre la tasa interanual de las ventas interiores se situó en -4,1%, solo cuatro décimas más que en el trimestre anterior, que fue anormalmente bajo debido al adelanto de compras al segundo trimestre para soslayar la subida del IVA en julio. En cambio, las exportaciones crecieron un 9,9% interanual, y las importaciones, un 3,9%, lo que supone una contribución de la demanda externa neta al PIB bastante mayor que la del trimestre precedente.
Mejor comportamiento muestra la cifra de perceptores de rendimientos del trabajo, tanto en diciembre (-0,1% interanual) como en el cuarto trimestre (-0,4%), lo que confirma la progresiva desaceleración del ritmo de caída del empleo que ya mostraron la EPA y las afiliaciones a la Seguridad Social.

sábado 5 de febrero de 2011

La mejoría exportadora reduce al 0,1% la caída del PIB en 2010


El repunte de la actividad del último trimestre dejó la economía española al borde de la estabilización el año pasado. Según el avance publicado el viernes por el Banco de España en su boletín mensual, el producto interior bruto se contrajo apenas un 0,1% en 2010, frente a la caída del 0,3% que previó el Gobierno en los Presupuestos del año pasado.
Después del estancamiento del tercer trimestre, la actividad creció dos décimas en el último, gracias al repunte de la aportación del sector exterior: 1,3 puntos. Se trata de un avance superior al de los dos trimestres anteriores y, según destaca el organismo regulador, a diferencia de las aportaciones de los dos últimos años no se debe al desplome de las importaciones, sino al empuje de las exportaciones. Un fenómeno logrado por "la recuperación del comercio mundial, el ajuste de los precios de exportación y el diseño de estrategias más ambiciosas de diversificación de mercados".
También ayudó al tirón final el repunte de la inversión en bienes de equipo, que creció un 2,4% en el cuarto trimestre para promediar un 2% en el año. El informe relaciona ese avance con la fortaleza de la demanda externa y la mejora de la situación patrimonial de las empresas. No en vano, por primera vez en la serie estadística, las sociedades no financieras tuvieron capacidad de financiación, equivalente a dos décimas de PIB en el conjunto de 2010.
En cuanto al consumo privado, mostró un avance nulo entre octubre y diciembre, tras caer en el periodo anterior por la subida del IVA y el fin de las ayudas al automóvil. El estancamiento se explica por el aumento del paro y la pérdida de poder adquisitivo de las familias.
Industria estable
Si a esos ingredientes se suma la aportación negativa del sector público (tanto vía consumo como vía construcción, en el marco del plan de ajuste), se llega a una caída de la demanda interna de cuatro décimas.
Por otra parte, el INE publicó el viernes la producción industrial del mes de diciembre, que avanzó medio punto en tasa interanual, frente al 3,2% del mes anterior.
Publicado en :  Cinco Días - Madrid - 05/02/2011

sábado 11 de diciembre de 2010

El euro se salvará si también existe Europa

En un clima de catástrofe inminente, los ministros de Finanzas de la Unión Europea están preparando el Consejo del 16 de diciembre, que incluirá en el orden del día varias propuestas de ingeniería financiera. Todas ellas dirigidas a tranquilizar los mercados. ¿Funcionarán? ¿Servirán para sacarnos de la situación de peligro?
Y, sin embargo, si hacemos el esfuerzo de alzar la vista para observarnos a nosotros mismos desde fuera, descubriremos que la región en la que vivimos no es solo una de las más ricas del planeta, sino que, además, está experimentando un discreto crecimiento tras la crisis, distribuye sus rentas de forma más equitativa que otras, no ha contraído deudas imposibles de pagar y mantiene un equilibrio sustancial en su balanza de pagos con el resto del mundo.
Esta región es la eurozona. Es cierto que India y China crecen a un ritmo más acelerado, pero pasará todavía bastante tiempo antes de que el nivel de vida de sus ciudadanos se ponga a la altura del nuestro. Tampoco tenemos motivos para envidiar a Japón, cuya economía está estancada desde hace casi 20 años y cuya deuda pública es el doble de su PIB. Ni a Estados Unidos, con sus desequilibrios bastante más señalados, tanto en el ámbito interno (distribución de la riqueza) como externo (balanza de pagos).
En resumen, si consiguiéramos vernos como una sola entidad, como un conjunto, nuestra percepción de nosotros mismos, los habitantes de la Unión Europea -y en especial de la eurozona-, sería mucho más imparcial. Y nos parecería absurdo que alguien pueda poner en tela de juicio la supervivencia de nuestra moneda, el euro.
Pero el problema, precisamente, es que no somos una unidad política, y los mercados son muy conscientes de ello: si no se "tranquilizan" es por eso, y no, como se suele creer, por la "excesiva" diversidad que existe entre los países europeos.
Si nos fijamos en los seguros de impago de deuda (Credit Default Swaps, CDS), California e Illinois corren más peligro de quiebra que Portugal y España. Pero nadie pone en duda la unidad política de Estados Unidos, mientras que la unidad política de la eurozona y la Unión Europea no es todavía una realidad.
Unidad política significa tener, además de un banco central, que ya tenemos, un Ministerio de Hacienda que administra un presupuesto federal de dimensiones suficientes para estabilizar el sistema cuando es necesario y ayuda a los Estados en dificultades con una maniobra fiscal. Por consiguiente, para salir de esta crisis, para estabilizar el euro, Europa debe apresurarse a convencer a los mercados y el resto del mundo de que no puede caber duda sobre su unidad política. Y la única forma de hacerlo es avanzar. ¿Cómo? Por ejemplo, creando un presupuesto federal que financie la provisión de bienes públicos importantes como la defensa, la diplomacia, los grandes programas de investigación científica, las redes de infraestructuras transeuropeas y la seguridad del tráfico comercial y de personas.
No estamos hablando del monstruo que quita el sueño a los euroescépticos británicos, el Superestado europeo. Al contrario, estamos hablando de una Federación light, que absorba no más del 5% del PIB europeo para asumir las funciones de gobierno mencionadas, frente al 20% del PIB que se destina al presupuesto federal estadounidense, y frente al 1% del presupuesto comunitario actual. Por cierto, el 5% del PIB europeo son casi 650.000 millones de euros, más o menos el volumen del fondo de estabilización actual.
El esfuerzo de imaginación que se exige para crear esa Federación light es el del federalismo de Spinelli, Monnet y Adenauer adaptado al siglo XXI, una perspectiva que tenga en cuenta la realidad: que los ejércitos nacionales en la Unión Europea ya no tienen sentido, puesto que ninguno de sus países amenaza la integridad territorial de otro; que ciertas tareas científicas necesitan una escala que ningún Estado nacional puede ya garantizar; que ya existen las redes de infraestructuras necesarias para sostener el mercado interior, pero las financiamos a trozos, cada uno por su cuenta; que la unión aduanera es ya competencia exclusiva de la UE y resulta ridículo confiarla a 27 organizaciones nacionales distintas y separadas.
Si nos atreviéramos a hacer ya tal Federación light, los mercados y el mundo sabrían que nuestra unidad política es indiscutible y que, por fin, tenemos un presupuesto federal de dimensiones suficientes para convertir la estabilización macroeconómica de Europa en una cuestión administrativa normal.
No necesitamos un informe de expertos. Los costes de la no Europa están a la vista de todos, en los gravísimos y prolongados sacrificios que deben hacer nuestros conciudadanos -que representan un freno a la economía europea en su conjunto- y en la inútil coexistencia con las dudas angustiosas sobre el futuro del euro y todo el proyecto europeo. Disipar esas dudas no solo es urgente, está, además, a nuestro alcance.

domingo 5 de diciembre de 2010

Recortes y más obstáculos en la financiación del comext: voces de alarma.

¿Por qué se ponen frenos a la exportación de bienes?
Expansion.com (03.12.2010) - Robert Tornabell (*)

Esta crisis no tiene nada que ver con la del bienio 1993-1995 que sufrió España. Se resolvió en la forma clásica en V; caída rápida y recuperación también fuerte, aunque con un paro que llegó al 24% y una morosidad en préstamos bancarios que superó el 9%.

La solución es conocida por todos y no es necesario repetirla. Las exportaciones, especialmente las de Cataluña, fueron decisivas (y posibles). Ahora, podrían volver a jugar un papel importante, pero, de una manera inexplicable, su evolución parece más bien una carrera de obstáculos.
Las dificultades se acumulan y los acuerdos de la reciente Cumbre de Seúl, que parecían dirigidos a corregir los desequilibrios de las Balanzas de Pagos por Cuenta Corriente (BPPCC) y evitar las devaluaciones desleales, se añaden a los obstáculos que la banca tiene para financiar el comercio exterior y, principalmente, las exportaciones, desde Alemania a Suecia. Y desde el Reino Unido a España.

De los acuerdos de Basilea II a Basilea III
Aparentemente, el acuerdo que también se firmó en Seúl para llegar al documento final de Basilea III –excepto el tratamiento de las condiciones especiales que han de imponerse a los bancos que por su gran dimensión pueden ser de riesgo sistémico– pretendía no añadir más cargas a las entidades que tienen que financiar las exportaciones de los países industrializados. Y, en cierta forma, el texto así lo señala cuando establece plazos cómodos para que los bancos cambien de modelo, reduzcan su endeudamiento y refuercen su capital. Parecía un avance sobre el anterior acuerdo de Basilea II.

El proceso que plantea Basilea III es tan largo que no tendría que suponer mayores complicaciones, porque empieza en 2013 y se extiende gradualmente hasta el año 2019. Pero existen algunas medidas que deben cumplirse dentro de algo más de un año que están provocando reacciones no deseadas en las políticas de financiación de los bancos especializados en financiar el comercio mundial. Y si se confirman las señales de alerta que están surgiendo en todos los sistemas financieros, daremos un paso atrás y tendremos una recuperación no ya débil, sino frustrada.

La banca recorta ya cantidades y plazos de la financiación de una parte importante del comercio exterior
Las primeras protestas surgieron de la patronal de los exportadores alemanes, agrupados en torno a las que ellos llaman mittelstand o empresas pequeñas y medianas, pero de dimensión y tecnología suficientes para tener un peso muy importante en la recuperación de las exportaciones que han permitido a Alemania superar las tasas de crecimiento del PIB que no había tenido desde antes de la caída del Muro de Berlín.
Basilea III, en apretada síntesis, representará tener más capitales y un colchón para hacer frente a las posibles pérdidas, y en el Tier 1, o tramo básico, el capital tiene una naturaleza fundamental. Es decir, es el capital procedente de las emisiones de acciones ordinarias, plenamente suscritas y desembolsadas, más las reservas explícitas acumuladas.

Los instrumentos híbridos fueron eliminados de este tramo. Hasta aquí por lo que se refiere al numerador de la ratio. En el denominador, Basilea III supone cambios nada desdeñables, porque se han aumentado los valores de las ponderaciones (o coeficientes de riesgo) de distintos activos y con ello se ha elevado el valor resultante de los activos ponderados por el riesgo, en inglés denominado RWA. Y es inmediato que si el denominador aumenta bajan automáticamente las ratios, a menos que se aumenten los capitales propios, que son cada vez más escasos y de mayor coste.

Ahí empieza el primer obstáculo
Hoy en día, exporta bienes de equipo quien lo hace a crédito. Y lo que sucede es que la banca recorta ya las cantidades y los plazos de la financiación de una parte muy importante del comercio exterior. Las exportaciones de muchos de los países citados –y entre ellos España– dejarán de contribuir en la medida necesaria para que aumente el crecimiento del PIB. Es difícil imaginar que el paso de Basilea II a Basilea III vaya a tener el efecto perverso de poner en peligro la recuperación de los países que necesitan exportar.
Pero, por ahora, el G-20 no parece dar respuestas a las primeras voces de alarma.

(*) Catedrático de Finanzas y ex decano de ESADE Business School

miércoles 17 de noviembre de 2010

Tasa de fracaso en internacionalización: hay que recurrir a personas preparadas

Fuente: Expansion, 16 de noviembre 2010
El 64% de las empresas fracasa en el exterior y el 71% en las fusiones

Improven considera que un 17% de las empresas han mejorado con la crisis. El reenfoque hacia el cliente, la internacionalización y las adquisiciones son sus estrategias comunes, aunque la consultora también muestra que no es fácil tener éxito en estas aventuras.

Es posible crecer cuando el mercado mengua? ¿Qué es lo que hacen las empresas que logran esto en plena crisis? Estas son las preguntas que se ha planteado la consultora Improven y que ha tratado de responder con un estudio a partir de 107 empresas, que ha bautizado ¿Cómo vender más en la situación actual?

La firma de consultoría estima que de las compañías analizadas, un 17% se encuentran mejor ahora que antes de la crisis. Estas empresas han aplicado con éxito esencialmente tres estrategias: han reenfocado su actividad en función de sus clientes, han crecido internacionalmente ante el estancamiento del mercado nacional y han realizado operaciones corporativas, como fusiones o compras para ganar tamaño.

Grado de éxito
Según el estudio, la medida más efectiva es el “cambio de chip” para relacionarse con el cliente y buscar algo que les aporte más valor. Una estrategia que supone replantearse producto, costes y precio en función de lo que quiere el cliente. Más de la mitad de las empresas que han crecido han optado por esta estrategia y es la que tiene un mayor grado de éxito.

Le siguen por nivel de éxito dos estrategias que los consultores, expertos y los propios empresarios no dejan de repetir desde hace años: las fusiones y adquisiciones, por un lado, y la internacionalización, por otro. “Está claro que las empresas que están bien es porque están vendiendo fuera ante la situación en España”, aseguró David Gandía, socio de Improven y uno de los autores del estudio.

En cuanto a las integraciones, “ la crisis ha reducido el tamaño de la mayoría de las empresas significativamente y una de la forma de recuperarlo más rápidamente es ésta”.

Con todo, el propio estudio detecta que ambas asignaturas son las más difíciles de sacar adelante para la mayoría de las empresas, ya que el 71% de las que han intentado alguna operación de integración ha fracasado, mientras que el 64% de las que han intentado internacionalizarse también se han llevado un revés.
 Por qué fallan
En el caso de las fusiones y compras, Improven considera que muchas de estas operaciones no se realizan buscando sinergias y crear valor “sino que suman dos enfermos que ya estaban en situación crítica”, según Eduardo Navarro, socio y director de Improven. El consultor también considera importante para que tengan éxito estas operaciones “que haya un equipo suficiente y experiencia en estos procesos”.

En el caso de la salida al exterior, también es vital contar con personas preparadas y dispuestas a salir de España. De hecho, para las empresas que han conseguido experiencias exitosas este es un factor fundamental, por delante de contar con un modelo de negocio exportable o de disponer de recursos económicos suficientes para afrontarlo.

Repensar precios
Uno de los aspectos claves para acercarse a los clientes es la política de precios. “En las empresas medianas tradicionalmente ésta es un área que no se ha trabajado”, asegura Navarro. Improven considera que “hay que replantearse precios, pero eso no quiere decir bajarlos indiscriminadamente, porque eso no asegura subir las ventas”. Según el estudio, para fijarlo también debe tenerse en cuenta la percepción del valor. “Con la crisis hay una tendencia por la que el cliente quiere sentirse listo, quiere creer que compra más barato que antes”.

Enlace sin abreviar - http://www.expansion.com/2010/11/16/valencia/1289935038.html